Quique trabajo por primera vez en el año 1768. La herrería del rudo de origen francés Mari´Poson fue el lugar donde quique aprendio a forjar su capital. Mari´ Poson era muy bruto, pero buena persona al fin. Era tan, pero tan torpe que cada vez que hacía un cuchillo se cortaba la mano con la hoja del metal. Los gritos de dolor de herrero aconjoban a nuestro guía espiritual. Tramontina habia encargado por ese entonces la fabricación de los famosos cuchillitos sierra. Quique y Mari´Poson pasaron noches enteras trabajando. El francés tuvo innumerables cortes en sus manos que Quique supo curar.
Una noche, mientras quique dormía tuvo un sueño, una iluminación. Esa noche tuvo la respuesta al mal del torpe herrero Mari´Poson. Quique fue a la cocina, y remplazo todos los cuchillos por replicas en madera. Desde ese día nunca más se volvio a escuchar al herrero emitir un grito. Quiqe había hecho, una vez más, su buena acción.
Años después, leyendo el primer tomo de las memorias de Quique, nos encontrabamos con esta bella parábola titulada EN CASA DE HERRERO CUCHILLO DE PALO.
El tiempo y la gente tomaron el titulo de esta enseñanza para aplicarlas a su vida personal.
Amén
viernes, 17 de octubre de 2008
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